<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Favoritos |</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/tags/favoritos/</link><atom:link href="https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/tags/favoritos/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>Favoritos</description><generator>HugoBlox Kit (https://hugoblox.com)</generator><language>es-es</language><lastBuildDate>Fri, 15 Feb 2013 00:00:00 +0000</lastBuildDate><image><url>https://carlos-hugoblox.netlify.app/media/icon_hu_aa3341e371185529.png</url><title>Favoritos</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/tags/favoritos/</link></image><item><title>Colectivos ¿oportunidad real o ficción deseada?</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2013/02/colectivos-oportunidad-real-o-ficcion-deseada/</link><pubDate>Fri, 15 Feb 2013 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2013/02/colectivos-oportunidad-real-o-ficcion-deseada/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Hace un par de das leía el artículo de &lt;strong&gt;Josep M. Montaner&lt;/strong&gt; en El País llamado &amp;ldquo;&lt;em&gt;&lt;a href="https://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/06/catalunya/1360177819_587334.html" class="ext" target="_blank"&gt;Colectivos de arquitectos&lt;/a&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt; y sentí una especie de &lt;em&gt;dejà vú&lt;/em&gt; al venirme a la mente casi las mismas reflexiones que tuve acerca del fenómeno de los colectivos tras leer el número monográfico de &lt;a href="http://www.arquitecturaviva.com/shop/issue/details/333" class="ext" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Arquitectura Viva nº 145&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; y que tanto revuelo levantó en su día (especialmente tras el desafortunado editorial de &lt;strong&gt;Luis Fernández-Galiano&lt;/strong&gt; que abre el monográfico) &lt;sup id="fnref:1"&gt;&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref"&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. Aunque en ambos me invadió una enorme alegría por ver que desde medios oficiales y desde personalidades de relevancia se abordaba el tema de los colectivos en arquitectura, la curiosidad inicial se transformó en profunda decepción al leer ambos textos &amp;ldquo;institucionales&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vaya por delante que celebro que se les dé notoriedad a los colectivos. Aunque el fenómeno de los colectivos no me es ajeno, no me considero para nada un experto en la materia, y creo que su labor es muy interesante, sobre todo por el tipo de trabajos que suelen realizar. Resulta reseñable el hecho de que en la mayoría de casos, la arquitectura sale de los muros de lo convencional, de su reclusión y discurso endogámico para hibridarse con otras áreas, y sobretodo, para tratar de acercarse a la sociedad, algo que se ha perdido en los últimos años.&amp;nbsp; Es interesante ver cómo se exploran otras formas organizativas y jerárquicas aconvencionales. Sin embargo, como casi todo en esta vida, también tiene sus luces y sus sombras, y esto es algo que la mayoría de textos, artículos y charlas que abordan el tema de los colectivos de arquitectura han pasado por alto. Esta falta de rigurosidad que denuncio se traduce en que en la mayoría de casos se quedan en una especie de mapeado (normalmente muy colorido para ocultar lo vacío que resulta) o listado de colectivos sin siquiera una voluntad clasificatoria o definitoria del concepto. &lt;strong&gt;Es cierto que resulta extremadamente difícil definir qué es un colectivo de arquitectura, pero no por ello debemos de renunciar a tratar de hacerlo,&lt;/strong&gt; incluso a equivocarnos al tratar de hacerlo. Creo que una de las cosas que hacen interesante a este fenómeno es precisamente esta dificultad por definirlo, no tanto porque cada vez sea más difícil definir qué hacemos los arquitectos o porque no exista una forma jurídica establecida, sino porque bajo este nombre podemos encontrar grupos de lo más variado en cuanto a su composición, la metodología utilizada, la motivación por hacer lo que hacen y por supuesto resultados obtenidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sea como fuere, lo que no podemos hacer es dejarnos llevar por el recurso fácil e inmediato de incluir bajo este paraguas cualquier nombre que aparezca en webs como las de &lt;a href="http://arquitecturascolectivas.net/" class="ext" target="_blank"&gt;Arquitecturas colectivas&lt;/a&gt; o que haya sido referenciado por otro colectivo, lo cual acaba dando como resultado aberraciones conceptuales como colectivos de una sola persona como algunos de los que aparecen listados en lo que debería ser un monográfico en profundidad y supuestamente riguroso. Desgraciadamente hay más crítica en la serie de humor &lt;a href="https://en.wikipedia.org/wiki/How_I_Met_Your_Mother" class="ext" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;"How I Met Your Mother"&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; en el que su protagonista arquitecto, &lt;strong&gt;Ted Mosby&lt;/strong&gt;, hace mofa de un colectivo sueco de ficción llamado &lt;strong&gt;SVEN&lt;/strong&gt; (que recuerda sospechosamente a &lt;strong&gt;BIG&lt;/strong&gt;) cuando dice &lt;em&gt;"I hate those guys"&lt;/em&gt;&amp;nbsp; y añade en tono burlón &lt;em&gt;"We are not a company, we are a 'collective'"&lt;/em&gt; mientras sus amigos se suman diciendo &lt;em&gt;"Lame"&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;"Pretencious"&lt;/em&gt;[^2]&lt;/p&gt;
&lt;div style="position: relative; padding-bottom: 56.25%; height: 0; overflow: hidden;"&gt;
&lt;iframe allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share; fullscreen" loading="eager" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" src="https://www.youtube.com/embed/Ge3mvp_CcAU?autoplay=0&amp;amp;controls=1&amp;amp;end=0&amp;amp;loop=0&amp;amp;mute=0&amp;amp;start=0" style="position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border:0;" title="YouTube video"&gt;&lt;/iframe&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Más allá de esta falta de rigurosidad, creo que &lt;strong&gt;es irresponsable presentarlo no ya como la panacea, sino siquiera como una salida profesional real.&lt;/strong&gt; Primero porque el sistema empresarial o arquitectónico profesional no lo contempla y es extremadamente difícil compaginarlo con la legalidad existente (¿cómo gestionar la colegiación, la firma de proyectos, el visado, la responsabilidad civil, o el pago de impuestos, facturación...?). Creo que lo que se presenta como una práctica habitual o a tener en cuenta es en realidad una excepción, no tanto en el número de colectivos o de iniciativas llevadas a cabo por éstos (sin duda creciente y nada despreciable) sino porque en la mayoría de casos no son siquiera autosustentables a nivel económico. Muchos colectivos son simplemente posibles precisamente porque no gestionan dinero, y los que tienen la suerte de hacerlo y de no haberse disociado, el origen de sus ingresos suele venir de subvenciones que vienen del mundo de lo cultural (¿quizá por ello sea más fácil que aparezcan en capitales de comunidad y/o de país?), algo que es muy peligroso por dos motivos. El primero porque tal y como debe saber cualquier emprendedor o empresario es un error plantear cualquier actividad económica en función subvenciones o ayudas, sean las que sean. Las subvenciones dependen de decisiones políticas y económicas y por tanto son volátiles y pueden disminuir o incluso desaparecer sin previo aviso. El segundo es que el hecho que se desprende de que para hacer este tipo de trabajos se tenga que depender de fondos del mundo de la cultura o el arte, pues al hacerlo se está supeditando la arquitectura a estos dos ámbitos, que aunque son próximos, tienen o deberían tener finalidades y características muy distintas.&lt;br&gt;Uno no puede dejar de sentirse como cuando desde el Gobierno se dice a los cuatro vientos acerca de la importancia de ser emprendedores pero no solo no se informa de la alta mortalidad de proyectos empresariales (muchos de los cuales fracasan a los pocos años de vida) sino que no se realizan políticas para favorecer no solo la creación de nuevos negocios sino su subsistencia frente a la globalización que ellos mismos promueven.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Así pues, &lt;strong&gt;falta por ver lo más importante: si, en efecto, son un modelo válido o son solo una anécdota&lt;/strong&gt;. Sin esto, solo habrá palabras vacías que en el mejor de los casos será &lt;em&gt;whishful thinking&lt;/em&gt; que dicen los angloparlantes, y en el peor se tratará oportunismo. Un oportunismo cuyo mayor mérito sea el hecho de poner sobre la mesa un fenómeno al que a pesar de no ser nuevo se le ha venido dando la espalda sistemática por no ser relevante pero que en realidad es una cortina de humo que esconde algunos de los debates reales y necesarios de estos momentos, a saber: el alejamiento de la arquitectura y la sociedad, la necesidad de diversificar los trabajos de arquitectura, la dificultad de materializar este tipo de trabajos y estructuras, tanto desde el punto de vista de la gestión economico-empresarial como desde el punto de vista legal. Quizá lo más interesante del fenómeno de los colectivos sea, en el fondo, que son a la vez un síntoma claro de que el sistema debe cambiar y al mismo tiempo son una primera aproximación hacia cómo podría ser este futuro necesario. Y también, quizá, cuando tengamos la respuesta a estas preguntas estaremos en condiciones de poder definir qué son los colectivos en realidad.&lt;/p&gt;
&lt;div class="footnotes" role="doc-endnotes"&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id="fn:1"&gt;
&lt;p&gt;Algunos de los artículos que hablaron sobre esto fueron:
, por Santiago de Molina para La Ciudad Viva;
, en arquitextonica;
, por Domenico di Siena;
, por Juan Freire;
, en Ergosfera. Se da el hecho, además, de que estos artículos han resultado ser mucho más interesantes que el contenido &amp;ldquo;oficial&amp;rdquo; que los ha generado, demostrando que se puede sacar mucho más.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink"&gt;&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/div&gt;</description></item><item><title>El futuro de los arquitectos pasa por aprender a pescar</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2011/09/el-futuro-de-los-arquitectos-pasa-por-aprender-a-pescar/</link><pubDate>Fri, 23 Sep 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2011/09/el-futuro-de-los-arquitectos-pasa-por-aprender-a-pescar/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Hace unas semanas el Decano del
, Lluis Comeron, se manifestaba ante la &amp;ldquo;alarmante&amp;rdquo; situación que vivimos los arquitectos tras la publicación&lt;sup id="fnref:1"&gt;&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref"&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; de un informe que analiza la evolución de los visados a partir de varios datos relacionados con los visados&lt;sup id="fnref:2"&gt;&lt;a href="#fn:2" class="footnote-ref" role="doc-noteref"&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. El Decano reclamaba en la carta  &amp;ldquo;más implicación a las administraciones&amp;rdquo; con el objetivo de conseguir que la construcción llegue, como mínimo, al 6% del PIB en los próximos meses en lugar del 2% actual a la vez que y alertaba &lt;em&gt;&amp;ldquo;de la posible pérdida de otros 100.000 puestos de trabajo en el sector de la construcción&amp;rdquo;&lt;/em&gt; en Cataluña &lt;em&gt;&amp;ldquo;en un año en el que no se ha proyectado ni un metro cuadrado de vivienda pública&amp;rdquo;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;&lt;img src="https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2011/09/el-futuro-de-los-arquitectos-pasa-por-aprender-a-pescar/sup-visada.png"
alt="Evolución de la superficie visada (1992-2011). Fuente: Informe del COAC"&gt;&lt;figcaption&gt;
&lt;p&gt;Evolución de la superficie visada (1992-2011). Fuente: Informe del COAC&lt;/p&gt;
&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;p&gt;Es cierto que los datos que refleja el informe no son nada halagüeños y permiten cuantificar algunos datos sospechados y otros conocidos, tal es el caso como el descenso en el número de viviendas visadas, que se sitúa a valores equivalentes a los del año 1960 o que el número de ocupados en el sector en Cataluña haya pasado de 440.000 en 2006 a 250.000 en 2011 según &lt;a href="http://idescat.cat"&gt;Idescat&lt;/a&gt;. Sin embargo no creo que aporte nada nuevo, tanto desde el punto de vista de los datos analizados como desde el punto de vista de las conclusiones que el Colegio saca de él. Trataré de justificar un poco más mi afirmación a partir de estos dos aspectos.&lt;!--break--&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h3 id="respecto-a-la-realización-del-informe"&gt;Respecto a la realización del informe:&lt;/h3&gt;
&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Analizar una situación tan compleja como el estado de la profesión a partir de datos relacionados con visados y cruzarlos en dos casos con datos de vivienda pública construida y de ocupación para concluir que al bajar la vivienda pública bajan los visados y con ello baja la ocupación no deja de ser un tanto parcial. O tendencioso.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;En ningún lugar se menciona que a partir del año 2010 los visados dejaron de ser obligatorios (&lt;a href="http://www.boe.es/boe/dias/2009/12/23/pdfs/BOE-A-2009-20725.pdf"&gt;Ley 25/2009, de 22 de diciembre - o Ley Omnibus&lt;/a&gt;), y que por tanto muchos compañeros han dejado de visar a pesar de seguir construyendo. Por tanto, si bien guarda una relación estrecha, el descenso de visados deja de tener una relación directa de causa-efecto con la superfície construida a partir de ese año.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Existen datos contradictorios en el informe (aparecen dos gráficos con el mismo título -Superficies visadas por tipología en 2011- pero incomprensiblemente muestran datos distintos) que le restan credibilidad y por tanto a las conclusiones que puedan desprenderse a partir de él.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El informe está firmado por dos trabajadores de la empresa de relaciones públicas, imagen y comunicación &lt;a href="http://www.interprofit.es/"&gt;Interprofit&lt;/a&gt;, y sin embargo incluye, entre los gráficos, opiniones del Colegio, lo cual además de ser confuso pone en tela de juicio la autoridad y, sobretodo, imparcialidad de dicho informe.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;
&lt;h3 id="respecto-a-las-conclusiones-del-decano"&gt;Respecto a las conclusiones del decano:&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El decano afirma lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class="border-l-4 border-neutral-300 dark:border-neutral-600 pl-4 italic text-neutral-600 dark:text-neutral-400 my-6"&gt;
&lt;p&gt;En el año 2006, el sector tenía un peso entre el 10 y el 12% del PIB en Catalunya. Actualmente se encuentra en una situación dramática, entre el 1% y el 2%. Para llegar a la normalización del sector el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya considera que se tiene que alcanzar, como mínimo, un 6% del PIB en los próximos meses.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Casi nada. Habrá que ir por partes:&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Viendo el gráfico de evolución de superficie visada entre 1960 y 2011 se ve claramente que el año 2006 fue el punto álgido en cuanto a visados, así que tomar como referencia ese dato como algo normal no es correcto, máxime cuando muchos sitúan el &lt;em&gt;boom&lt;/em&gt; de la construcción en el año 2008, es decir cuando se construyeron todos los proyectos visados dos años antes. Creo (y esto es una opinión no contrastada) que uno de los problemas que ha llevado a la situación actual ha sido precisamente el de dar por habitual algo que era excepcional, lo cual conlleva un estilo de vida y una estructura empresarial que no van acordes con la realidad.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Que el sector de la construcción represente el 1 o el 2% del PIB del país no es necesariamente dramático, tan solo indica un cambio de tendencia en el modelo económico del país y no implica que el sector en sí esté mal. Creo que a todos nos gustaría cambiar la situación actual con otra en la que todos los del sector tuviésemos trabajo a pesar de que el país hubiese reformulado su modelo económico, su PIB estuviese en crecimiento y&amp;nbsp; la investigación y la innovación supusieran un 10% del total y por tanto el peso de la construcción bajase todavía por debajo del 2%.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Si queremos que la construcción suponga un 6% del PIB significa que tiene que promoverse. Esto que parece una perogrullada quiere decir que, si seguimos como hasta ahora, tiene que venir un promotor (público o privado) e invertir más dinero. Por tanto,&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Cuesta creer que las mismas administraciones que en la actualidad no son capaces de pagar los trabajos de arquitectura ya realizados (el &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Perdemos/dinero/elpepiespand/20110914elpand_12/Tes"&gt;Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos denunció que en Andalucía la administración ha acumulado una deuda con los arquitectos de más de 150 millones de euros en tres años&lt;/a&gt;) vayan a destinar más recursos a la construcción.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Cuesta de creer que alguien vaya a dar dinero a un sector empeñado en repetir las mismas estructuras burocráticas, de adjudicación de encargos... que han propiciado en gran parte la mala situación en la que nos encontramos. A no ser que hablemos de caridad, algo que no se lleva mucho hoy en día (miremos los rescates a Grecia, Irlanda, Portugal o la no-condonación de la deuda externa) y en cualquier caso es otro asunto.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Si además sumamos el hecho de que los arquitectos estamos dejando de ser competitivos, cuesta todavía más de creer que alguien quiera prestar dinero.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El hecho de que el número de vivienda pública ha descendido drásticamente hasta llegar al punto de que en 2011 no se haya visado ninguna no significa tanto que las administraciones no quieran promover vivienda (y por tanto deban aumentar su número) sino que las administraciones no puedan permitirselo. Una vez más querer y poder son cosas muy diferentes, especialmente en tiempos de crisis.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;p&gt;Suponiendo que efectivamente fuese posible realizar lo que pide el Decano, y teniendo en mente escenas como las que reflejan la siguiente imagen, uno no puede dejar de hacerse las siguientes preguntas:&lt;/p&gt;
&lt;figure&gt;&lt;img src="https://carlos-hugoblox.netlify.app/img/post/chiloeches.jpg"
alt="Urbanización en Chiloeches"&gt;&lt;figcaption&gt;
&lt;p&gt;Urbanización en Chiloeches&lt;/p&gt;
&lt;/figcaption&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;ol&gt;&lt;li&gt;¿Tiene sentido exigir mayor construcción cuando tenemos tantos ejemplos de construcción desmesurada como Chiloeches, que iniciaron obras que multiplicaban por 10 su superficie y jamás llegaron a acabarse (la imagen y la información las he encontrado en &lt;a href="http://artquitecte.blogspot.com/2011/06/ciutats-fantasmes.html"&gt;este post&lt;/a&gt; del blog de Jaume Casadevall) o en el sonado caso de &lt;em&gt;"&lt;a href="http://maps.google.com/maps?q=sese%C3%B1a,+Espa%C3%B1a&amp;amp;hl=ca&amp;amp;ie=UTF8&amp;amp;ll=40.117268,-3.689003&amp;amp;spn=0.0531,0.109863&amp;amp;sll=37.0625,-95.677068&amp;amp;sspn=55.586984,79.013672&amp;amp;t=h&amp;amp;z=14"&gt;&lt;span class="new"&gt;Residencial Francisco Hernando&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;"&lt;/em&gt; en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Hernando#Sese.C3.B1a"&gt;Seseña&lt;/a&gt;? &lt;strong&gt;¿Hay una demanda real de tanta construcción? &lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Tiene sentido construir &lt;em&gt;ad infinitum&lt;/em&gt; cuando hay tanto stock de viviendas -los Bancos son incapaces de sacárse las de encima incluso haciendo bajadas importantes en los precios? &lt;strong&gt;¿Es sostenible desde el punto de vista social, ético y ambiental?&lt;/strong&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿No fue precisamente la situación de construcción desmesurada que ha hecho construir por encima de las demandas reales con el fin de especular la que nos ha llevado a la situación de crisis actual?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿No se ha demostrado que países menos dependientes del turismo y la construcción como Alemania están saliendo de la crisis más rápidamente que los que se basaban en estos pilares?&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;
&lt;p&gt;Así pues, creo que lamentablemente &lt;strong&gt;estamos ante un claro ejemplo de oportunidad perdida para analizar, reflexionar y proponer, ya que en su lugar se ha optado por lo fácil, es decir:&amp;nbsp; &lt;a href="http://scalae.net/noticia/carta-de-jordi-ludevid-al-presidente-del-gobierno-espanol"&gt;repetir el discurso de siempre&lt;/a&gt; y señalar a terceros como única vía de solucionar los problemas propios sin pararse a hacer siquiera una pequeña autocrítica.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="st"&gt;Hubiese sido más útil hacer caso al proverbio&lt;/span&gt; chino que dice &lt;em&gt;"&lt;/em&gt;&lt;span class="st"&gt;&lt;em&gt;Dame un pez y cenaré esta noche. Enséñame a pescar y cenaré siempre"&lt;/em&gt;.&amp;nbsp; Al menos, hubiésemos aprendido que los arquitectos debemos de empezar a aprender a pescar si queremos tener algún futuro y no depender de terceros para conseguirlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class="footnotes" role="doc-endnotes"&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id="fn:1"&gt;
&lt;p&gt;El informe fue publicado en &lt;a href="http://www.publico.es/catalunya/386960/els-arquitectes-deploren-la-crisi-de-l-habitatge-public"&gt;Público&lt;/a&gt; y en &lt;a href="http://scalae.net/noticia/el-coac-exige-mas-implicacion-de-las-administraciones-publicas-ante-la-situacion-del-sector-de-la-construccion"&gt;Scalae&lt;/a&gt; el 14 y 15 de julio respectivamente.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink"&gt;&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;li id="fn:2"&gt;
&lt;p&gt;Los datos analizados en el informe son: evolución de superficie visada desde 1996 hasta 2011; superficie visada por tipologías en el año 1996 y en el 2011; número de vivienda visada entre 1960 y 2011, superficie de vivienda pública visada entre 2001 y 2011; actividad de visado de los colegiados catalanes en 2006 y 2011; comparativa entre evolución de la superficie visada y la ocupación en el sector entre 2001 y 2011.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:2" class="footnote-backref" role="doc-backlink"&gt;&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/div&gt;</description></item><item><title>Del CAD al BIM (III): comparativa</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2011/03/del-cad-al-bim-iii-comparativa/</link><pubDate>Wed, 16 Mar 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2011/03/del-cad-al-bim-iii-comparativa/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Continuando con la serie de artículos &lt;em&gt;del CAD al BIM&lt;/em&gt;, cuelgo la siguiente presentación que realicé para la clase de Herramientas Digitales como introducción a lo que es el BIM.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quienes hayan leído los artículos anteriores verán conceptos repetidos, sin embargo esta presentación hace énfasis en la comparativa de ambos conceptos y, sobretodo, en el flujo de trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;iframe id="iframe_container" webkitallowfullscreen="" mozallowfullscreen="" allowfullscreen="" src="https://prezi.com/embed/qqt27qgvtssc/?bgcolor=ffffff&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;autohide_ctrls=0&amp;amp;landing_data=bHVZZmNaNDBIWnNjdEVENDRhZDFNZGNIUE43MHdLNWpsdFJLb2ZHanI0dC9CZGxSZnZOSFhMQ2VkcEFsZ3lFeE9RPT0&amp;amp;landing_sign=5UbqsHtkqvdXbomQzyH2yp-JpoI_7JzZEwoHWkbuTq0" width="550" height="400" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;</description></item><item><title>Del CAD al BIM (II): problemática I</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/02/del-cad-al-bim-ii-problematica-i/</link><pubDate>Mon, 02 Feb 2009 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/02/del-cad-al-bim-ii-problematica-i/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Y con unas ventajas tan evidentes... ¿por qué no se implanta masivamente?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el post "&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2009/01/07/del-cad-al-bim/" title="Del CAD al BIM"&gt;Del CAD al BIM&lt;/a&gt;" hablaba de las ventajas que supone el uso del BIM frente al CAD, que son numerosas e indiscutibles,&amp;nbsp; sin embargo hay un hecho claro que no se puede obviar y es que, en España, existe un uso masivo y casi monopolista de un único programa de CAD&amp;nbsp; que hace que el uso de los programas BIM sea poco menos que ciencia ficción para la gran mayoría de arquitectos hoy por hoy.&amp;nbsp; ¿A qué se debe todo esto?&amp;nbsp; ¿Por qué no se implanta si tiene unas ventajas tan evidentes?&amp;nbsp; Aunque la pregunta es clara y concisa puede que no haya una única respuesta, sino varias.&lt;!--break--&gt; Una respuesta rápida sería decir que ocurre &lt;strong&gt;por desconocimiento&lt;/strong&gt;: aunque parezca mentira,&amp;nbsp; a pesar de que&amp;nbsp; el concepto del BIM no es para nada nuevo, es todavía algo muy difuso y no existen muchas personas que entiendan sus particularidades y, por tanto, sus ventajas. Si no se conoce la existencia de algo, difícilmente se podrá optar a ello.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otra respuesta puede ser que &lt;strong&gt;las personas que se encargan de comprar las herramientas informáticas no suelen ser las mismas que se pasan la mayor parte del tiempo usándolas&lt;/strong&gt; y por tanto desconocen la problemática del método de trabajo utilizado y tampoco conocen las soluciones reales que ofrece el mercado. Sus preocupaciones y necesidades son otras muy alejadas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El &lt;strong&gt;precio&lt;/strong&gt; podría llegar a ser otro impedimento pues podría parecer más elevado que el de los programas de CAD, a pesar de que se trata de conceptos distintos y por tanto difícilmente comparables. En el precio de un programa BIM no solo se está pagando por un programa de dibujo, sino que podríamos llegar a incluir licencias de otros programas como los de mediciones, modelado 3D, renderizado... y sobretodo hay que tener en cuenta la mejora de nuestra productividad y el ahorro en tiempo (y dinero) que eso supone. Si consideramos las horas que nos ahorramos en generar planos, en recuperar versiones antiguas, en coordinar trabajos en grupo,&amp;nbsp; revisión de planos buscando errores, en impresiones... seguro que no parecen tan caros (comparativamente hablando).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dado que no son pocas las empresas que no entienden la necesidad de adquirir licencias de las herramientas informáticas que utilizan en su día a día existe otro factor ligado con el precio, y es la facilidad (o no) de encontrar &lt;strong&gt;versiones&lt;em&gt; "pirata"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Si lo que únicamente se tiene en cuenta es no pagar ni un euro por los programas aún a pesar de incurrir en prácticas ilegales está claro cual será la elección: el programa cuya copia pirata sea más fácil de encontrar. Los programas de BIM tienen en la piratería un fuerte competidor ya que se da el caso de que sus copias ilegales no son fáciles de encontrar, por paradójico que parezca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otro asunto que no puede obviarse es que los programas BIM están enfocados a hacer edificios. Como muchos sabemos, en el proceso desde que se diseña un edificio hasta que se construye y se vende son muchos los profesionales implicados; los arquitectos somos un pequeño grupo dentro de un sector que compartimos con ingenieros, arquitectos técnicos, delineantes, promotores, constructores... Dado que cada uno de estos agentes tiene unas necesidades muy distintas, el programa que puede convenirle a uno no tiene por qué ser el mejor para otro, y sin embargo se tiene que poder &lt;strong&gt;compartir y transmitir la información&lt;/strong&gt; de unos a otros de forma sencilla para que todos puedan aprovecharla. Hasta ahora se ha optado por usar un programa que no le va mejor a nadie pero que todos entienden, pero existen alternativas a eso que pasan por los formatos de intercambio de datos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sin embargo, a pesar de que estas posibles respuestas no son para nada desdeñables esconden una respuesta de nivel superior que no es otra cosa que algo que&amp;nbsp; &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/"&gt;ya he denunciado en alguna ocasión&lt;/a&gt;: &lt;strong&gt;la falta de crítica/criterio &lt;/strong&gt;en general y con el software en particular. Son pocas las personas que realmente se plantean si las herramientas informáticas que utilizan son las más adecuadas para ellos y simplemente se dejan arrastrar por la tónica general. Si realmente nos planteásemos cuales son nuestras necesidades reales, qué necesitamos, cuanto nos cuesta darles solución y pensásemos&amp;nbsp; si podríamos hacerlo mejor, en menos tiempo o con menos recursos la respuesta sería otra. Seguro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Curiosamente, de todo esto no he oído hablar a ningún arquitecto detractor del BIM. De lo que sí hablan los arquitectos que no están a favor del uso del BIM es de su falta de flexibilidad, de que cohartan la capacidad creativa, condicionan los resultados... y de eso hablaré en el próximo artículo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Del CAD al BIM</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/01/del-cad-al-bim/</link><pubDate>Thu, 08 Jan 2009 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/01/del-cad-al-bim/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&amp;hellip;si los arquitectos nos dejan&amp;hellip;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A veces tengo la sensación de que, a pesar de lo que podría esperarse de una profesión creativa, los arquitectos somos reacios al cambio. Hace 15-20 años el sector de la construcción (y con él el de la arquitectura) vivió toda una transformación: el uso de programas de CAD como punta de lanza en la introducción de la informática como herramienta de trabajo principal. &lt;strong&gt;Cualquier cambio genera una oposición que será tanto más grande cuanto más de revolucionario tenga éste&lt;/strong&gt;, y el caso que nos ocupa es un claro ejemplo de ello. Yo no viví lo que supuso abandonar el lápiz y papel en su primera fase, era todavía bastante joven, pero sí que he podido vivir, años más tarde, los resquicios de la oposición que suscitó &lt;!--break--&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando accedí a la universidad, en 1998, el uso del CAD ya era algo cotidiano pero algunos de mis profesores se oponían a su utilización, ya que, decían, &lt;em&gt;&amp;ldquo;coartan la capacidad creativa y proyectual&amp;rdquo;&lt;/em&gt;, algo que no ocurría con el uso de Rotring o lápiz y papel. No quisiera parar esta vez en un tema que me apasiona: la relación entre herramientas de trabajo, procesos mentales y obra construida. En su lugar recalcar solamente una cosa: me consta que hoy, 10 años más tarde, todavía hay arquitectos que defienden esta tesis, a pesar de que ya nadie se plantea realmente un entorno productivo basado totalmente en lápiz y papel. Actualmente el arquitecto que tenemos en nuestro imaginario no es esa persona sentada delante de una mesa inclinada con papeles vegetales y escuadra y cartabón, ese lugar lo ocupa una persona que trabaja con ordenador y que hasta lo consulta a través de un dispositivo móvil en la obra. Síntoma de que hay un cambio de paradigma que se ha asumido como hecho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que, ya lo decía &lt;strong&gt;Heráclito&lt;/strong&gt;, nada permanece, todo cambia, algo que es especialmente cierto en el mundo de la tecnología. Lo que antes decíamos que se asumía como símbolo de modernidad ha quedado obsoleto. El CAD tiene que dejar paso al BIM. Nadie discute las ventajas que introdujo el uso del CAD: mejoraba considerablemente la velocidad de trabajo frente al papel, añadía la posibilidad de guardar y recuperar en cualquier momento la información para consultarla o incluso ¡imprimirla!, se podían corregir errores, hacía fácil la representación de elementos complejos en 3D&amp;hellip; Tampoco se niega la revolución que supuso, pero si lo miramos fríamente (algo que solo permite hacer la distancia temporal) nos daremos cuenta de que la revolución fue relativa, pues no era más que la evolución lógica del lápiz y el papel: el primero se convertía en un ratón para introducir series de puntos con coordenadas en el espacio y el segundo en una pantalla. &lt;strong&gt;En ningún momento se cambió realmente la manera de trabajar, pensar y entender la arquitectura. &lt;/strong&gt;No ocurre lo mismo en el caso del BIM.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;figure &gt;
&lt;div class="flex justify-center "&gt;
&lt;div class="w-full" &gt;
&lt;img alt=""
srcset="https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/01/del-cad-al-bim/cad-bim-espana_hu_7b4cae5bfd52247a.webp 320w, https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/01/del-cad-al-bim/cad-bim-espana_hu_47f2941d95b03f88.webp 480w, https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/01/del-cad-al-bim/cad-bim-espana_hu_91c5a180dace2176.webp 580w"
sizes="(max-width: 480px) 100vw, (max-width: 768px) 90vw, (max-width: 1024px) 80vw, 760px"
src="https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2009/01/del-cad-al-bim/cad-bim-espana_hu_7b4cae5bfd52247a.webp"
width="580"
height="260"
loading="lazy" data-zoomable /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;¿Pero qué es el BIM?&lt;/h3&gt;
Las diferencias entre BIM y CAD son más que notables, aunque a priori no parezca que hay ninguna porque ambos usan la misma máquina y un software muy similar en apariencia. Sin embargo el BIM no es una herramienta de dibujo, aunque sirva (también) para dibujar. Su mayor baza no es que permita trabajar más rápido, sino el&lt;strong&gt; almacenamiento de información y la relación que existe entre ella&lt;/strong&gt;, que al fin y al cabo es de lo que hablan sus siglas: &lt;em&gt;Building Information Modelling &lt;/em&gt;(o Modelización de la información del edificio). Esto que parece baladí, no lo es en absoluto pues tiene grandes ventajas, a saber:
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Consistencia de los proyectos:&lt;/strong&gt; cuando se hace un cambio, éste aparece reflejado en planta, alzado, sección... por tanto siempre habrá una consistencia entre todos los documentos que forman el proyecto, algo difícil de conseguir en el CAD. A decir verdad esto ocurre porque solo existe un único objeto: el modelo virtual, y las plantas, secciones, detalles... son representaciones de éste, algo que no ocurría literalmente con el CAD, pues cada uno de ellos eran entidades independientes.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Elementos con propiedades físicas:&lt;/strong&gt; dado que en lugar de usar líneas, círculos... se representan elementos físicos tales como muros, techos, puertas, ventanas... éstos tienen la particularidad de que pueden dotarse de propiedades físicas tales como materiales, acabados, precios... y luego establer operaciones e informes con ellos.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Bases de datos relacionadas:&lt;/strong&gt; las propiedades de los objetos se almacenan en una base de dato relacional, de tal manera que conociendo esos datos y el número de elementos que existen con cada una de estas propiedades, se pueden generar informes automatizados de recuentos de elementos constructivos (por ejemplo carpinterías) que además de ser casi instantáneos no darán opción a error y pueden actualizarse dinámicamente (no solo podemos cambiar algo en el plano y se cambiará en el informe sino que si lo cambiamos en el informe también cambiará en el plano)&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Gestión de la información:&lt;/strong&gt; un problema clásico del trabajo en CAD es la enorme cantidad de archivos distintos que se generan, llegando a dificultar enormemente la tarea de encontrar el archivo y la versión que necesitamos (&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/"&gt;1&lt;/a&gt;) para trabajar o imprimir. El problema crece exponencialmente cuanto más complejo es el proyecto o mayor es el número de personas que trabajan en él. Con los programas BIM esto se facilita sobremanera y se facilita también el trabajo en grupo, la localización de información, impresión por lotes...&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;h3&gt;Retos de futuro&lt;/h3&gt;
De lo comentado anteriormente se desprende un corolario interesantísimo:  Una de las mayores ventajas que ofrece el BIM es que al ampliar el tipo de información que admite y relacionarla entre ella, abre un gran número de posibilidades de crecimiento que hoy por hoy no existen pero podrían ser una realidad en un futuro muy próximo.  tales como:
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;Dotar a los elementos constructivos de propiedades físicas que permitan calcular el comportamiento térmico del edificio en lugar de tener que usar programas de terceros como LIDER o CALENER que te obligan, además, a redibujar el edificio.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Llevando la idea anterior más allá también podría funcionar para calcular las transmisiones de carga y el comportamiento estructural. El concepto es el mismo.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Integrar la documentación escrita del proyecto con los datos del mismo. Actualmente las memorias descriptivas y constructivas requieren de la introducción de muchos datos técnicos del proyecto (cuadros de superficies, datos de agentes, datos del proyecto, presupuesto...). Estos datos podrían ser parte de la base de datos del modelo virtual e integrarse con las memorias, ganando, una vez más, tiempo y consistencia entre toda la documentación presentada.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;...&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
En resumen: como comentaba al principio del escrito, el BIM introduce un nuevo modo de entender el trabajo  en el que planos, datos, detalles... están relacionados entre sí formando un conjunto sólido, un modelo virtual del edificio del que se pueden extraer todo tipo de datos y representaciones, con el objetivo de incrementar la productividad y mejorar la seguridad de que lo que se representa es coherente y correcto. Ese cambio de modelo conceptual es a su vez su mayor enemigo, pues  supone, en efecto, un cambio en la manera de trabajar, y eso es algo a lo que muchos no están dispuestos a renunciar o simplemente no pueden. Es evidente que el cambio está a la vuelta de la esquina y será para bien. ¿Le abriremos las puertas los arquitectos?
&lt;h3&gt;Enlaces de interés y referencias:&lt;/h3&gt;
1:  &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/"&gt;Nombrar archivos (o como mantener el orden en los proyectos) &lt;/a&gt;
&lt;p&gt;2:  En &lt;a href="http://www2.csostenible.net/es_es/tclave/temames/Pages/bim.aspx" target="_blank"&gt; este artículo&lt;/a&gt; de la Agenda de la Construcció Sostenible se desarrolla más extensamente la idea de relacionar programas de BIM con el cálculo energético de los edificios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Programas BIM:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank"&gt;Archicad (Graphisoft)&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank"&gt;
&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.nemetschek.es/" target="_blank"&gt;Allplan (Nemetscheck)&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.autodesk.es/revitarchitecture" target="_blank"&gt;Revit (Autodesk)&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description></item><item><title>Primer Post... años más tarde</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2008/02/primer-post...-anos-mas-tarde/</link><pubDate>Sat, 16 Feb 2008 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2008/02/primer-post...-anos-mas-tarde/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;El 2 de diciembre de 2006 abrí este blog, en
no sabía muy bien qué contar. Hoy, poco más de un año más tarde, creo que tengo algo que podría ser considerado como una declaración de principios de lo que quisiera que fuese este blog, un &amp;ldquo;primer post&amp;rdquo;, vaya:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class="border-l-4 border-neutral-300 dark:border-neutral-600 pl-4 italic text-neutral-600 dark:text-neutral-400 my-6"&gt;
&lt;p&gt;Dicen que una de las mayores aspiraciones de un arquitecto es diseñar, construir y habitar su propia casa. Seguramente sea cierto, así que para hacer más amena la espera hasta que llegue ese día (si llega jamás) &lt;strong&gt;he diseñado y construido mi casa-taller virtual&lt;/strong&gt;, haciendo las veces de arquitecto y albañil. Se trata de una casa un tanto singular, pues no utiliza ladrillos, sino caracteres ordenados de una manera precisa, formando un código, un aparejo. Los materiales no son hormigón, ladrillo o ni tan siquiera madera: una paleta de colores reducida, con un par o tres de naranjas, negro, blanco y gris; unos tipos de letras también limitados; algunas imágenes no demasiado grandes adornan el conjunto… todo ello ordenado siguiendo fielmente lo establecido en un documento llamado hoja de estilos CSS. Su organización tampoco es la habitual: en lugar de estar organizada por habitaciones de día y de noche, espacios servidos y servidores se organiza en zonas temáticas: la
propiamente dicha, más íntima, en la que hablo de mis inquietudes, opiniones, preguntas, aptitudes, estudios… la parte del
, donde se exhiben las realizaciones (arquitectónicas y no-arquitectónicas) y experiencia profesional; y una parte privada, la única que no está abierta al público, en donde entro para “cocinar” el contenido y redecorar, de vez en cuando. Una de las cosas que más me gustan es de su adaptabilidad, pues crece para ajustarse a las nuevas situaciones, adaptándose a las nuevas pero sin afectar la estructura general. Otro de sus puntos fuertes es su situación: sin ser céntrico en una importante ciudad, está muy bien comunicado, y cualquiera con conexión a Internet puede llegar en pocos segundos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mi casa-taller es una construcción humilde, como no podía ser de otra manera en una primera obra, sin alardes, con pocos recursos, pero que cumple bien su función. Y me gusta, me siento cómodo en ella.
Mi casa está siempre abierta a todo aquél que quiera entrar, mirar e incluso quedarse a charlar un rato. Están todos invitados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿La dirección?
&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;</description></item><item><title>Sociedad banal, arquitectura, banal</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2007/02/sociedad-banal-arquitectura-banal/</link><pubDate>Mon, 12 Feb 2007 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2007/02/sociedad-banal-arquitectura-banal/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;La arquitectura siempre tiene lugar, pero también tiene tiempo. Sociedad y arquitectura han sido siempre un binomio indivisible: no se puede entender la arquitectura de un momento sin entender su sociedad, y la arquitectura, a su vez, nos habla de cómo fue esta. De esta manera, la civilización griega nos legó parte de su avanzada cultura en forma de templos, foros y palacios, mientras que la expansión de Roma mucho debió a la creación de sus calzadas e infraestructuras. El belicismo y la religiosidad de la Edad Media todavía hoy se ven claramente reflejados en sus inexpugnables castillos y monasterios. Poco a poco, a medida que el conocimiento fue extendiéndose, dieron paso a las construcciones del gótico, tecnológicas y luminosas, que paulatinamente se irían recargando durante la ostentación del barroco hasta llegar a la revolución industrial. En ese momento se produjo un cambio radical en el concepto de vivir y habitar para el que ni la vivienda ni las ciudades estaban preparadas, y fueron los idealistas de principios del siglo XX quienes trataron de solucionar ese caos habitacional. Y así llegamos a nuestros días.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mucho se habla hoy acerca de arquitectos que parecen más estrellas de rock que profesionales de la construcción, de ciudades que olvidan las necesidades reales de sus habitantes en pos de crear una determinada imagen de marca; de políticos que eligen a dedo a arquitectos de renombre para que hagan lo que deseen y al precio que sea. En la carrera por el “todo vale si es para quedar grabados para la posteridad” se está reduciendo la función de la arquitectura a simple herramienta donde el arquitecto es a la vez objeto de culto e instrumento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nunca como ahora se había dado este fenómeno tan exagerado de “divismo”, aunque es comprensible en una sociedad donde prima más el “&lt;strong&gt;parecer&lt;/strong&gt;” que el “&lt;strong&gt;ser&lt;/strong&gt;”. Lo que importa es parecer un gran maestro para convertirse en ídolo, sin preocuparse apenas de hacer buenos proyectos. En tiempos de la hipocresía de lo políticamente correcto la crítica negativa es apenas audible, y &lt;strong&gt;sin crítica es difícil entender la arquitectura&lt;/strong&gt;. Sólo en la sociedad del Gran Hermano&lt;sup id="fnref:1"&gt;&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref"&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; se imita todo lo que aparece en los medios de comunicación sin apenas cuestionarlo. Se copia y se descontextualiza hasta la saciedad con tal de acercarnos a nuestros ídolos, ya sean arquitectos o participantes de reality shows.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;También solo en una sociedad en la que la apariencia y el aspecto van por delante del interior puede comprenderse que los arquitectos se reduzcan a simples diseñadores de fachadas y las ciudades se sometan a infinidad de pequeñas intervenciones de cirugía estética para estar más guapas y parecer más sanas en lugar de operarse de los males endémicos que la afectan, como el éxodo de la clase media y la formación de ghettos. Esta superficialidad es la que genera una arquitectura vacía de contenido que en el mejor de los casos creará bonitas esculturas y en otros, pesadas condenas para sus habitantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Solo en una sociedad cegada por el dinero y el egoísmo, se puede olvidar que las personas habitamos espacios, no metros cuadrados y lo que debería ser un derecho universal se reduce a simples números. Negocios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando las recompensas inmediatas se convierten en fines por sí mismos, cuando nosotros mismos nos perdemos el respeto, la arquitectura se convierte en herramienta y se vuelve banal, y los arquitectos en mera firma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; Carlos Cámara Menoyo
&lt;strong&gt;Fecha:&lt;/strong&gt; Junio de 2006
&lt;strong&gt;Permalink:&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;Contexto:&lt;/strong&gt; Reflexión personal sobre la relación existente entre una arquitectura que va de la mano de una sociedad cada vez más banal, adolecida de sus males y preocupaciones. Fue publicada en el
y supuso la segunda colaboración para la web de
.&lt;/p&gt;
&lt;div class="footnotes" role="doc-endnotes"&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id="fn:1"&gt;
&lt;p&gt;Entiéndase como Gran Hermano al reality show &amp;ldquo;inspirado&amp;rdquo; en la novela de George Orwell: 1984. El show consiste en observar continuamente los movimientos y acciones de un grupo de concursantes encerrados en una casa plagada de cámaras de televisión.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink"&gt;&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/div&gt;</description></item><item><title>Nombrar archivos (o como mantener el orden en los proyectos)</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2007/01/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/</link><pubDate>Tue, 16 Jan 2007 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2007/01/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Los proyectos de arquitectura suelen desarrollarse en periodos largos de tiempo y generan un gran número de archivos y directorios. Si no hemos sido rigurosos y ordenados, la tarea aparentemente trivial de recuperar un plano concreto desarrollado hace unos meses o unos años (una situación bastante cotidiana en la profesión) puede convertirse en una auténtica odisea que puede desembocar en graves errores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mantener un orden de archivos y seguir un patrón al darles nombre que nos permita saber en todo momento y de manera rápida qué es lo que contienen cobran una importancia vial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este artículo se centrará en dar unos criterios para crear un código propio para nombrar los archivos de manera eficiente que nos permita saber el tipo de información que contiene, su versión, el proyecto al que pertenecen&amp;hellip;&lt;/p&gt;
&lt;details class="print:hidden xl:hidden" &gt;
&lt;summary&gt;Índice&lt;/summary&gt;
&lt;div class="text-sm"&gt;
&lt;nav id="TableOfContents"&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="#versiones-anteriores"&gt;Versiones anteriores&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="#nombre-del-proyecto"&gt;Nombre del proyecto&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="#información-del-contenido"&gt;Información del contenido&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="#otros-datos"&gt;Otros datos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;a href="#consideraciones-generales"&gt;Consideraciones generales&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/nav&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/details&gt;
&lt;h2 id="versiones-anteriores"&gt;Versiones anteriores&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Soy partidario de no eliminar archivos antiguos, ya que el proceso proyectual a veces nos obliga a volver a soluciones que anteriormente habíamos desechado pero que por algún motivo vuelven a tener validez, eso origina un gran número de archivos y ponerles un nombre adecuado para identificar cual es la versión válida con la que deberemos trabajar puede ser complicado. Un sistema sencillo para identificarlos es añadir un número al archivo que nos permita identificar su número de versión. Sin embargo antes de aplicar este método tan sencillo en apariencia cabría hacer algunas consideraciones: &lt;em&gt;¿lo añadimos como prefijo o como sufijo? ¿la última versión será siempre la de número más alto? ¿cuantas versiones podemos tener de un mismo archivo?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por defecto, los sistemas operativos suelen ordenar sus archivos alfabéticamente, lo que puede hacer desaconsejable añadir un prefijo que determine el número de versión al nombre de archivo: si tenemos tres archivos (A, B y C) y cada uno tiene un par de versiones (1-A, 2-A, 1-B, 2-B, 1-C, 2-C) al ordenarse alfabéticamente el orden sería este: 1-A, 1-B, 1-C, 2-A, 2-B, 2-C&amp;hellip; y así sucesivamente. Los archivos se mezclarían y estarían ordenados por el número de versión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tendencia habitual es la de ir añadiendo números a la última versión y cuanto más elevados sean será sinónimo de tener una versión más actual. Esto conlleva un problema cuando se trabaja con archivos vinculados o referenciados: al añadir un sufijo, el nombre del archivo cambia, y por lo tanto el vínculo se pierde o no se actualiza. Cambiar el vínculo no suele suponer mucho engorro pero es algo que no se debería hacer más que una sola vez (esa es la filosofía de los archivos vinculados al fin y al cabo). Una buena opción para evitar ese problema es que la última versión sea siempre la única que no tiene sufijo, y las copias serán las que se numeren. Cuanto mayor sea el número, quiere decir que la copia es más actual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro sistema podría ser añadir una fecha al archivo, si bien esta información es redundante por estar en las propiedades de cada archivo, es mucho más fácil y rápida de leer. Pueden aplicarse las mismas reflexiones hechas anteriormente.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="nombre-del-proyecto"&gt;Nombre del proyecto&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Una opción interesante que puede facilitarnos el nombre de archivo es la de informar acerca del proyecto al que pertenecen. Esta información puede parecer algo redundante, pues los archivos suelen estar emplazados en un directorio que contiene esa misma información, sin embargo la experiencia dice que a veces los archivos no están en el sitio donde deberían estar (máxime si intercambiamos varios emails con nuestros colaboradores). Si a los proyectos les añadimos un código y a cada archivo le dotamos de ese código, será evidente si un archivo está fuera de su localización y será muy fácil moverlo al lugar correcto.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="información-del-contenido"&gt;Información del contenido&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Este es quizá el aspecto más evidente del nombre de un archivo, pero no por ello menos importante: el archivo debe informarnos de qué tipo de información contiene sin que sea necesario abrirlo para ver si se trata de una memoria, un presupuesto, un plano de instalaciones o un render. Una breve descripción bastará para satisfacer este propósito, sin embargo hay que tener en cuenta que aunque los sistemas operativos actuales permiten escribir nombres de muchos caracteres no hay que abusar de ello. No hay que olvidar que lo que estamos intentando es leer en el menor tiempo posible la mayor cantidad de información posible. Además, se da el caso de que algunos programas no admiten nombres más largos de 21 caracteres + la extensión: si usamos nombres cortos nos ahorraremos problemas de incompatibilidades.
Otro método puede ser establecer un código de letras; puede que al principio sea engorroso y su lectura no sea tan inmediata, pero con el tiempo este sistema puede ser tremendamente eficaz a la vez que rápido.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="otros-datos"&gt;Otros datos&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Algunas personas opinarán que además de todo lo expuesto anteriormente, el nombre de un archivo también debería dar información sobre si se trata de un archivo de arquitectura, ingeniería, urbanización&amp;hellip; o de la fase de proyecto en la que se encuentran (estudios previos, proyecto básico, proyecto ejecutivo&amp;hellip;), por dar algunos ejemplos.&lt;/p&gt;
&lt;h2 id="consideraciones-generales"&gt;Consideraciones generales&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Llegados a este punto, un error habitual suele ser el de idear un código que trate de dar solución a todos los temas que aquí se han planteado e incluso otros nuevos, lo cual suele ser contraproducente pues resultan en nombres de archivo muy complicados, largos y difíciles de leer. El método utilizado lejos de ser un sistema rígido e inmutable debe de ser lo suficientemente flexible como para permitir mejoras en el tiempo, y para ello será imprescindible hacer un análisis exhaustivo de la realidad de cada uno que permita diseñar un sistema que satisfaga nuestras necesidades tanto presentes como las que preveamos que pueden ocurrir en un futuro no lejano y deseado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nombrar los archivos es algo muy personal y no existen fórmulas magistrales: el sistema que nos funciona de maravilla puede no servirle para nada a otro despacho de arquitectura. La experiencia, propia o ajena (este artículo es un ejemplo de ello), será de gran ayuda en estos casos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Autor:&lt;/strong&gt; &lt;a title="Ver página personal" href="http://carloscamara.es/perfil.html" target="_blank"&gt;Carlos Cámara Menoyo&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;
Fecha: &lt;/strong&gt;14/01/2007
&lt;strong&gt;Permalink:&lt;/strong&gt; &lt;a title="permalink" href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/" target="_blank"&gt;ver enlace original&lt;/a&gt;
&lt;strong&gt;Contexto:&lt;/strong&gt; A raiz de una consulta en el foro de &lt;a title="Plusarquitectura" href="http://www.plusarquitectura.info" target="_blank"&gt;+arquitectura&lt;/a&gt; decidí poner por escrito las reflexiones a las que había llegado respecto este tema durante mi experiencia laboral.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Por una cultura de software responsable (I).</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2006/12/por-una-cultura-de-software-responsable-i./</link><pubDate>Wed, 20 Dec 2006 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2006/12/por-una-cultura-de-software-responsable-i./</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Una de las preguntas más importantes que deberíamos hacernos como profesionales es la elección del &lt;em&gt;&lt;a title="Software en wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Software" target="_blank"&gt;software&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; que vamos a utilizar en el desempeño de nuestra profesión. Sin embargo la experiencia dice que esta pregunta es casi siempre obviada y se acaba utilizando el programa que hemos aprendido a usar o el que usa la mayoría de gente, sin plantearnos si realmente es el que mejor se ajusta a nuestras necesidades. Y es que nos enfrentamos a dos grandes lastres: por un lado el del mercado, que impone sus propias reglas pensando únicamente en el propio beneficio, y por el otro tenemos la enseñanza que se da en las facultades, que se suele limitar a enseñar un solo programa (dos a lo sumo) cuya elección también responde en gran parte al mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sobre el primer punto poco puedo decir; vivimos en una sociedad de consumo que no acabo de comprender, así que hoy me centraré en el segundo: la enseñanza del &lt;a title="CAD en wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/CAD" target="_blank"&gt;CAD&lt;/a&gt; en las facultades. Soy consciente de que las licencias de los programas son caras y que las universidades tienen unos fondos limitados, así que no es de extrañar que se lleguen a acuerdos con determinadas distribuidoras para disponer de condiciones ventajosas para la adquisición de tantas licencias. Sin embargo eso supone un problema, pues quedamos al amparo de una sola marca comercial, que está condicionando (y lo sabe) las tendencias del que será su próximo cliente. Creo que las universidades deberían ser conscientes de que eso va en contra de los objetivos formativos que defienden y deberían tomar carta en el asunto. Al fin y al cabo, contrariamente a lo que pudiese parecer, son ellas quienes tienen la sartén cogida por el mango.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En mi experiencia, la enseñanza del CAD es todavía algo relativamente nuevo y se centra única y exclusivamente en enseñar a dibujar, para lo cual se enseñan los comandos más frecuentes que ofrece un programa concreto y a lo sumo uno o dos procedimientos o &amp;ldquo;truquitos&amp;rdquo; como si de un manual se tratase. En mi opinión, este sistema es del todo ineficaz, primero porque los programas de CAD son mucho más que herramientas de dibujo (cada vez más se orientan a la gestión) y en segundo lugar porque lo importante no es tanto saber &lt;strong&gt;cómo&lt;/strong&gt; hacer las cosas (aprender que para dibujar una línea hay que escribir &lt;em&gt;&amp;ldquo;line&amp;rdquo;&lt;/em&gt; o ir al icono con forma de línea se puede hacer por uno mismo en poco tiempo) sino aprender &lt;strong&gt;qué &lt;/strong&gt;puede hacer el programa. El método se irá adquiriendo con el tiempo y la práctica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Conocer la herramienta para saber sus puntos fuertes y sus puntos débiles es lo que permite sacarle el máximo partido y es lo que interesa al usuario. Se trata pues de adquirir un &lt;strong&gt;criterio&lt;/strong&gt; y unos conocimientos propios que nos permitan dominar a la herramienta y no a la inversa, y para que se de eso es imprescindible por una parte conocer varias de las opciones que nos encontraremos en el mercado y por otra conocer las experiencias de otros profesionales y establecer un diálogo para enfrentarse a determinados problemas que son inherentes a la profesión. Salta a la vista, pues, el importante papel que podrían jugar las universidades en la enseñanza –responsable- del CAD, ya que poseen los medios materiales, técnicos y humanos para establecer unas bases de aprendizaje muy superiores a las que tendríamos cada uno de nosotros como individuos. Sin embargo, las universidades no son los únicos que juegan un papel importante en lo que he llamado &lt;em&gt;&amp;ldquo;cultura de software responsable&amp;rdquo;&lt;/em&gt;: cuando la enseñanza acaba, la vida profesional empieza y allí tienen &amp;ldquo;competencias&amp;rdquo; otras instituciones como los Colegios Oficiales, y&amp;hellip; de eso espero poder hablar en otra ocasión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dicen que &lt;a href="http://www.biblija.net/biblija.cgi?m=Jn+8%2C+31-32&amp;amp;id22=1&amp;amp;pos=0&amp;amp;set=13&amp;amp;lang=es"&gt;el saber nos hará libres&lt;/a&gt;, y esto es más que cierto en este caso: cuantos más conocimientos tengamos menos estaremos condicionados en el uso de unas determinadas herramientas y de un proceso proyectual coartado por no haber elegido libremente.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Primer Post</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2006/12/primer-post/</link><pubDate>Sun, 03 Dec 2006 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2006/12/primer-post/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Siempre he pensado en cual sería el primer post que pondría si abriese un blog&amp;hellip; pues bien, he abierto un blog y todavía no se como inaugurarlo, así que de momento dejo esta entrada y ya la editaré cuando se me ocurra algo digno de ser el primer escrito.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>