<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Participación Ciudadana |</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/tags/participacion-ciudadana/</link><atom:link href="https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/tags/participacion-ciudadana/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>Participación Ciudadana</description><generator>HugoBlox Kit (https://hugoblox.com)</generator><language>es-es</language><lastBuildDate>Mon, 15 Dec 2014 00:00:00 +0000</lastBuildDate><image><url>https://carlos-hugoblox.netlify.app/media/icon_hu_aa3341e371185529.png</url><title>Participación Ciudadana</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/tags/participacion-ciudadana/</link></image><item><title>Participación entorno al urbanismo y retos de futuro</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2014/12/participacion-entorno-al-urbanismo-y-retos-de-futuro/</link><pubDate>Mon, 15 Dec 2014 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2014/12/participacion-entorno-al-urbanismo-y-retos-de-futuro/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Es cada vez más y más habitual encontrar más ejemplos de participación ciudadana entorno al urbanismo. Podemos encontrar dos grandes razones por las que esto es así: por un lado, la &lt;strong&gt;crisis sistémica&lt;/strong&gt; que afecta al país y, por el otro, &lt;strong&gt;el movimiento 15M&lt;/strong&gt;; que respectivamente han evidenciado las carencias del actual modelo político y económico y han demostrado la posibilidad (y necesidad) de realizar cambios en el mismo. En este contexto, la ciudad se presenta como el escenario perfecto para ejercer estos cambios que demanda una parte de la sociedad (no en vano se trata del momento en el que la relación entre ciudadanía y política es más estrecha) mientras que la participación ciudadana entorno al urbanismo, a su vez, resulta ser un medio ideal para conseguirlos.&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ventajas de este mecanismoson varias, siendo las más evidentes el hecho de que se trata de &lt;strong&gt;actuaciones mucho más rápidas que las del urbanismo tradicional &lt;/strong&gt;y que, con &lt;strong&gt;pocos medios &lt;/strong&gt;(y por tanto pocos riesgos), tienen una capacidad de transformación física y social muy grandes; o el hecho de que, frente a la globalización que están sufriendo las ciudades y que vemos reflejadas en los edificios icónicos de &lt;em&gt;archistars&lt;/em&gt;, se trata de actuaciones consensuadas que están enraizadas en el conocimiento y en la cultura locales. Todo esto no deja de evidenciar algo que, por obvio, no deja de ser importante recalcar: &lt;strong&gt;se trata de una forma de ejercer la democracia de forma activa haciendo ciudad.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así pues, esta eclosión de iniciativas participativas, que, a priori, debería ser un hecho muy positivo, no siempre es motivo de celebración, &lt;strong&gt;pues bajo el paraguas de la participación se incluyen cosas muy dispares[^1] que configuran un ecosistema muy variado cuyo equilibrio es frágil&lt;/strong&gt;. Esto plantea la necesidad de identificar cuales son los riesgos que se deben&amp;nbsp; evitar y los retos que tenemos que&amp;nbsp; superar para garantizar su supervivencia y expansión. A continuación presento los que, en mi opinión, son algunos de los retos que habrá que resolver si se quiere que las iniciativas participativas pasen de ser oasis más o menos exitosos a una serie de &lt;strong&gt;actuaciones en red con auténtica capacidad de transformación real, que propongan nuevos modelos de ciudad y sociedad y actúen como auténticos motores de cambio social&lt;/strong&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Vincular a la ciudadanía en su conjunto:&lt;/strong&gt; el conocimiento de la existencia de las iniciativas participativas suele ser muy sectorial ya que normalmente solo las conocen aquellos que están relacionadas de algún modo con ellas. Es necesario conseguir concienciar a la ciudadanía en su conjunto&amp;nbsp; acerca de la posibilidad de tener un papel activo en la configuración de su ciudad a través de este tipo de actuaciones, o, cuanto menos, hacerla más exigente en aquello que acontezca en ella.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Credibilidad:&lt;/strong&gt; el riesgo a que las iniciativas participativas sean cortinas de humo que esconden intereses ocultos es patente, ya sea por parte de los ayuntamientos para conseguir votos o por parte de los promotores para satisfacer sus propios intereses o conseguir encargos profesionales remunerados (lo cual lleva al siguiente punto). Esto es algo que hay que evitar porque está en juego la credibilidad de estas actuaciones como conjunto.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Salir de la precariedad&lt;/strong&gt;: asumir sin reservas el hecho de que estas iniciativas suelan estar ligadas a la cultura de autogestión, compartir recursos, equidad, trabajo voluntario y vocacional… sume en la precariedad tanto a las iniciativas en sí como a aquellos que se esfuerzan en sacarlas adelante. Esto plantea un debate como el que planteó Jorge Toledo en &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2014/07/la-paradoja-economica-del-arquitecto-activista/" class="ext" target="_blank"&gt;este post&lt;/a&gt; y que resumo en una pregunta: ¿Es posible la profesionalización de las iniciativas participativas sin alterar su vocación de servicio?&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Participación y Estado:&lt;/strong&gt; establecer el tipo de relación entre iniciativas de base y administraciones es algo que merece un tema a parte, ya que el debate está todavía muy vivo. A este respecto solo diré que, a pesar de que la mayoría de propuestas participativas se oponen frontalmente a la forma más radical de capitalismo, negar totalmente la figura del Estado al considerar que solo pone pegas a la ciudadanía para su propio desarrollo puede llevar al extremo de ser más neoliberal que las políticas neoliberales, pues implica la destrucción de la sociedad del bienestar.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Tejer redes:&lt;/strong&gt; es necesario tejer redes entre las distintas iniciativas participativas que no solo permitan la transmisión de conocimiento para aprender las unas de las otras (y evitar tener que reinventar la rueda continuamente o repetir errores), sino también establecer sinergias de colaboración que posibiliten la toma de decisiones coordinadas y ampliar el alcance, la calidad y repercusión de sus actuaciones.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Exportabilidad y escalabilidad&lt;/strong&gt;: sin duda el gran reto y la gran asignatura pendiente de la participación es ver si es posible y, en caso afirmativo, de qué manera, pueden no solo exportarse a contextos geográficos o culturales distintos, sino también a otras escalas: No es lo mismo gestionar iniciativas que impliquen a 10, 100, 1.000 o 10.000 personas y por tanto no se pueden trasponer sin más los mecanismos de una a otra. Además también nos toparíamos con el hecho de poder pasar de una escala eminentemente local a una escala mayor (autonómica, estatal, glocal…) que, si bien ampliaría enormemente la capacidad de transformación de las iniciativas, sin duda añadiría una mayor complejidad para la que a día de hoy no parecen estar preparadas, a la vez que introduce un debate acerca de su viabilidad o necesidad&amp;nbsp;.&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
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&lt;svg height="24" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 24 24"&gt;&lt;path fill="none" stroke="currentColor" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" stroke-width="1.5" d="m16.862 4.487l1.687-1.688a1.875 1.875 0 1 1 2.652 2.652L6.832 19.82a4.5 4.5 0 0 1-1.897 1.13l-2.685.8l.8-2.685a4.5 4.5 0 0 1 1.13-1.897zm0 0L19.5 7.125"/&gt;&lt;/svg&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;div class="callout-content dark:text-neutral-300"&gt;
&lt;div class="callout-title font-semibold mb-1"&gt;Nota&lt;/div&gt;
&lt;div class="callout-body"&gt;&lt;p&gt;Texto publicado originalmente en el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2014/09/participacion-entorno-al-urbanismo-y-retos-de-futuro/" class="ext" target="_blank"&gt;Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;</description></item><item><title>Colectivos ¿oportunidad real o ficción deseada?</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2013/02/colectivos-oportunidad-real-o-ficcion-deseada/</link><pubDate>Fri, 15 Feb 2013 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2013/02/colectivos-oportunidad-real-o-ficcion-deseada/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Hace un par de das leía el artículo de &lt;strong&gt;Josep M. Montaner&lt;/strong&gt; en El País llamado &amp;ldquo;&lt;em&gt;&lt;a href="https://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/06/catalunya/1360177819_587334.html" class="ext" target="_blank"&gt;Colectivos de arquitectos&lt;/a&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt; y sentí una especie de &lt;em&gt;dejà vú&lt;/em&gt; al venirme a la mente casi las mismas reflexiones que tuve acerca del fenómeno de los colectivos tras leer el número monográfico de &lt;a href="http://www.arquitecturaviva.com/shop/issue/details/333" class="ext" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Arquitectura Viva nº 145&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; y que tanto revuelo levantó en su día (especialmente tras el desafortunado editorial de &lt;strong&gt;Luis Fernández-Galiano&lt;/strong&gt; que abre el monográfico) &lt;sup id="fnref:1"&gt;&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref"&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. Aunque en ambos me invadió una enorme alegría por ver que desde medios oficiales y desde personalidades de relevancia se abordaba el tema de los colectivos en arquitectura, la curiosidad inicial se transformó en profunda decepción al leer ambos textos &amp;ldquo;institucionales&amp;rdquo;.&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vaya por delante que celebro que se les dé notoriedad a los colectivos. Aunque el fenómeno de los colectivos no me es ajeno, no me considero para nada un experto en la materia, y creo que su labor es muy interesante, sobre todo por el tipo de trabajos que suelen realizar. Resulta reseñable el hecho de que en la mayoría de casos, la arquitectura sale de los muros de lo convencional, de su reclusión y discurso endogámico para hibridarse con otras áreas, y sobretodo, para tratar de acercarse a la sociedad, algo que se ha perdido en los últimos años.&amp;nbsp; Es interesante ver cómo se exploran otras formas organizativas y jerárquicas aconvencionales. Sin embargo, como casi todo en esta vida, también tiene sus luces y sus sombras, y esto es algo que la mayoría de textos, artículos y charlas que abordan el tema de los colectivos de arquitectura han pasado por alto. Esta falta de rigurosidad que denuncio se traduce en que en la mayoría de casos se quedan en una especie de mapeado (normalmente muy colorido para ocultar lo vacío que resulta) o listado de colectivos sin siquiera una voluntad clasificatoria o definitoria del concepto. &lt;strong&gt;Es cierto que resulta extremadamente difícil definir qué es un colectivo de arquitectura, pero no por ello debemos de renunciar a tratar de hacerlo,&lt;/strong&gt; incluso a equivocarnos al tratar de hacerlo. Creo que una de las cosas que hacen interesante a este fenómeno es precisamente esta dificultad por definirlo, no tanto porque cada vez sea más difícil definir qué hacemos los arquitectos o porque no exista una forma jurídica establecida, sino porque bajo este nombre podemos encontrar grupos de lo más variado en cuanto a su composición, la metodología utilizada, la motivación por hacer lo que hacen y por supuesto resultados obtenidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sea como fuere, lo que no podemos hacer es dejarnos llevar por el recurso fácil e inmediato de incluir bajo este paraguas cualquier nombre que aparezca en webs como las de &lt;a href="http://arquitecturascolectivas.net/" class="ext" target="_blank"&gt;Arquitecturas colectivas&lt;/a&gt; o que haya sido referenciado por otro colectivo, lo cual acaba dando como resultado aberraciones conceptuales como colectivos de una sola persona como algunos de los que aparecen listados en lo que debería ser un monográfico en profundidad y supuestamente riguroso. Desgraciadamente hay más crítica en la serie de humor &lt;a href="https://en.wikipedia.org/wiki/How_I_Met_Your_Mother" class="ext" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;"How I Met Your Mother"&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; en el que su protagonista arquitecto, &lt;strong&gt;Ted Mosby&lt;/strong&gt;, hace mofa de un colectivo sueco de ficción llamado &lt;strong&gt;SVEN&lt;/strong&gt; (que recuerda sospechosamente a &lt;strong&gt;BIG&lt;/strong&gt;) cuando dice &lt;em&gt;"I hate those guys"&lt;/em&gt;&amp;nbsp; y añade en tono burlón &lt;em&gt;"We are not a company, we are a 'collective'"&lt;/em&gt; mientras sus amigos se suman diciendo &lt;em&gt;"Lame"&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;"Pretencious"&lt;/em&gt;[^2]&lt;/p&gt;
&lt;div style="position: relative; padding-bottom: 56.25%; height: 0; overflow: hidden;"&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Más allá de esta falta de rigurosidad, creo que &lt;strong&gt;es irresponsable presentarlo no ya como la panacea, sino siquiera como una salida profesional real.&lt;/strong&gt; Primero porque el sistema empresarial o arquitectónico profesional no lo contempla y es extremadamente difícil compaginarlo con la legalidad existente (¿cómo gestionar la colegiación, la firma de proyectos, el visado, la responsabilidad civil, o el pago de impuestos, facturación...?). Creo que lo que se presenta como una práctica habitual o a tener en cuenta es en realidad una excepción, no tanto en el número de colectivos o de iniciativas llevadas a cabo por éstos (sin duda creciente y nada despreciable) sino porque en la mayoría de casos no son siquiera autosustentables a nivel económico. Muchos colectivos son simplemente posibles precisamente porque no gestionan dinero, y los que tienen la suerte de hacerlo y de no haberse disociado, el origen de sus ingresos suele venir de subvenciones que vienen del mundo de lo cultural (¿quizá por ello sea más fácil que aparezcan en capitales de comunidad y/o de país?), algo que es muy peligroso por dos motivos. El primero porque tal y como debe saber cualquier emprendedor o empresario es un error plantear cualquier actividad económica en función subvenciones o ayudas, sean las que sean. Las subvenciones dependen de decisiones políticas y económicas y por tanto son volátiles y pueden disminuir o incluso desaparecer sin previo aviso. El segundo es que el hecho que se desprende de que para hacer este tipo de trabajos se tenga que depender de fondos del mundo de la cultura o el arte, pues al hacerlo se está supeditando la arquitectura a estos dos ámbitos, que aunque son próximos, tienen o deberían tener finalidades y características muy distintas.&lt;br&gt;Uno no puede dejar de sentirse como cuando desde el Gobierno se dice a los cuatro vientos acerca de la importancia de ser emprendedores pero no solo no se informa de la alta mortalidad de proyectos empresariales (muchos de los cuales fracasan a los pocos años de vida) sino que no se realizan políticas para favorecer no solo la creación de nuevos negocios sino su subsistencia frente a la globalización que ellos mismos promueven.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Así pues, &lt;strong&gt;falta por ver lo más importante: si, en efecto, son un modelo válido o son solo una anécdota&lt;/strong&gt;. Sin esto, solo habrá palabras vacías que en el mejor de los casos será &lt;em&gt;whishful thinking&lt;/em&gt; que dicen los angloparlantes, y en el peor se tratará oportunismo. Un oportunismo cuyo mayor mérito sea el hecho de poner sobre la mesa un fenómeno al que a pesar de no ser nuevo se le ha venido dando la espalda sistemática por no ser relevante pero que en realidad es una cortina de humo que esconde algunos de los debates reales y necesarios de estos momentos, a saber: el alejamiento de la arquitectura y la sociedad, la necesidad de diversificar los trabajos de arquitectura, la dificultad de materializar este tipo de trabajos y estructuras, tanto desde el punto de vista de la gestión economico-empresarial como desde el punto de vista legal. Quizá lo más interesante del fenómeno de los colectivos sea, en el fondo, que son a la vez un síntoma claro de que el sistema debe cambiar y al mismo tiempo son una primera aproximación hacia cómo podría ser este futuro necesario. Y también, quizá, cuando tengamos la respuesta a estas preguntas estaremos en condiciones de poder definir qué son los colectivos en realidad.&lt;/p&gt;
&lt;div class="footnotes" role="doc-endnotes"&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li id="fn:1"&gt;
&lt;p&gt;Algunos de los artículos que hablaron sobre esto fueron:
, por Santiago de Molina para La Ciudad Viva;
, en arquitextonica;
, por Domenico di Siena;
, por Juan Freire;
, en Ergosfera. Se da el hecho, además, de que estos artículos han resultado ser mucho más interesantes que el contenido &amp;ldquo;oficial&amp;rdquo; que los ha generado, demostrando que se puede sacar mucho más.&amp;#160;&lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink"&gt;&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;/div&gt;</description></item><item><title>¿De qué hablamos cuando hablamos de urbanismo participativo? Un análisis de distintas formas de entender la participación ciudadana entorno al urbanismo</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/publications/2012-tfm-urbanismo-participativo/</link><pubDate>Sat, 30 Jun 2012 17:13:02 +0100</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/publications/2012-tfm-urbanismo-participativo/</guid><description>&lt;!-- Add the paper text or supplementary notes. Markdown, math, and code are supported. --&gt;</description></item><item><title>Las iniciativas de participación ciudadana en el urbanismo</title><link>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2012/05/las-iniciativas-de-participacion-ciudadana-en-el-urbanismo/</link><pubDate>Wed, 02 May 2012 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carlos-hugoblox.netlify.app/es/blog/2012/05/las-iniciativas-de-participacion-ciudadana-en-el-urbanismo/</guid><description>&lt;!-- Tip: open with the why, then show results, code, and next steps. --&gt;
&lt;p&gt;Hoy me hace especial ilusión compartir el que ha sido &lt;a href="http://nevada.ual.es:81/urbs/index.php/urbs/article/view/camara_menoyo"&gt;mi primer artículo para una publicación científica&lt;/a&gt;. Se trata del artículo &lt;em&gt;"Las iniciativas de participación ciudadana en el urbanismo. El urbanismo participativo, una nueva forma de entender la ciudad y la ciudadanía en la configuración de espacios públicos"&lt;/em&gt;, un breve repaso del estado de la cuestión y reflexión sobre el urbanismo participativo que me sirvió como inicio para lo que serán mis &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2012/04/03/trabajo-final-de-master-urbanismo-y-participacion-ciudadana"&gt;futuras investigaciones&lt;/a&gt; y que ha sido publicado en la revista &lt;a href="http://nevada.ual.es:81/urbs/index.php/urbs/index"&gt;&lt;em&gt;URBS, Revista de estudios urbanos y ciencias sociales &lt;/em&gt;&lt;/a&gt;, concretamente en la sección Papers, que tiene la particularidad de estar revisada por pares. Antes de dejaros con el resumen del artículo y el texto completo me gustaría agradecer la amable invitación de &lt;strong&gt;Pep Vivas i Elias&lt;/strong&gt; y por considerar que lo que originalmente fue un artículo académico podía convertirse en una publicación*.&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract:&lt;/strong&gt; &lt;span class="truncated_text"&gt;&lt;span class="truncated_long" style=""&gt;&lt;span class="notranslate"&gt;A pesar de que el urbanismo es algo que concierne a todo el mundo, tradicionalmente ha sido algo gestionado únicamente por técnicos y políticos y, por tanto, en la toma de decisiones relativas a la morfología y usos de las ciudades no han sido tenidos en cuenta los intereses y deseos de la ciudadanía. Sin embargo, esto puede estar a punto de cambiar debido al incremento de popularidad del llamado urbanismo participativo, que parece haber encontrado en esta segunda mitad del siglo XXI y en el contexto de la Sociedad Red, una oportunidad de desarrollo sin precedentes que, a pesar de encontrarse en un estado incipiente, plantea nuevas formas de entender la ciudad, el urbanismo, la política y la colaboración a la vez que supone un reto para administraciones públicas y promotores de las mismas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;!--break--&gt;&lt;a href="http://www.scribd.com/doc/92077879/Las-Iniciativas-de-Participacion-Ciudadana-en-El-Urbanismo-Carlos-Camara-Menoyo" style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block; text-decoration: underline;" title="View Las Iniciativas de Participacion Ciudadana en El Urbanismo - Carlos Camara Menoyo on Scribd"&gt;Las Iniciativas de Participacion Ciudadana en El Urbanismo - Carlos Camara Menoyo&lt;/a&gt;&lt;iframe class="scribd_iframe_embed" data-aspect-ratio="0.706697459584296" data-auto-height="true" id="doc_13056" scrolling="no" src="https://www.scribd.com/embeds/92077879/content?start_page=1&amp;amp;view_mode=list&amp;amp;access_key=key-1czro5exu61v0rbx8awf" frameborder="0" height="600" width="100%"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;*A pesar de todo, ahora, meses más tarde de su redacción inicial, veo algunas cosas que debería cambiar o mejorar. Espero que haya más artículos futuros que sean mejores.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>